lo esperare serenamente
ya ves que yo he sido así
te lo diré sinceramente
viví la inmensidad
jugué sin descansar y
a mi manera.
Jamás viví un amor
que para mí fuera, fuera importante
tomé sólo la flor
y lo mejor de cada instante
viajé y disfruté
no se si más, que otro cualquiera
si bien todo esto fue
a mi manera.
Tal vez lloré, tal vez reí
tal vez gané o tal vez perdí
ahora sé que fui feliz
que si lloré también amé
puedo seguir hasta el final
a mi manera.
Quizás también dude
cuando yo mas me divertía
quizás yo desprecie
aquello que yo no comprendía
hoy se que firme fui
y que afronte ser como era
y así logre vivir a mi manera.
Porque sabrás que un hombre al fin
conocerás por su vivir
o hay porque hablar, ni que decir
ni recordar, ni que fingir
puedo seguir hasta el final
a mi manera.


He cometido tantos errores como días tengo de vida, errores que se olvidan, errores que se enmiendan y errores de los cuales uno no puede zafarse ni siquiera si pasara toda una eternidad.
Resulta curioso el amor que el hombre tiene por los metales preciosos, particularmente por el oro, noble metal de color amarillo de un muy cotizado valor desde el principio de los tiempos.

